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Perú impulsa el turismo religioso en el escenario internacional

El país andino se incorpora a la Red Mundial de Turismo Religioso y refuerza su estrategia de diversificación turística.

Perú dio un paso relevante en su estrategia de posicionamiento internacional al incorporarse como miembro activo de la Red Mundial de Turismo Religioso, una plataforma global orientada a la promoción, valorización y gestión sostenible de destinos vinculados a la fe, la espiritualidad y las tradiciones religiosas. El anuncio se realizó en el marco de FITUR, uno de los principales encuentros del sector turístico a nivel mundial, consolidando la presencia del país en los espacios de mayor visibilidad internacional.

La adhesión fue formalizada durante una ceremonia oficial en el stand de Perú, donde se entregó el certificado de membresía al Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) y a PromPerú, organismos responsables de la planificación y promoción de la actividad turística. El acto contó con la participación de autoridades, referentes del sector y medios especializados, y marcó un nuevo hito en la política de diversificación de la oferta turística nacional.

Durante el evento, la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Teresa Mera, destacó la importancia estratégica del turismo religioso como una herramienta para ampliar la propuesta del país y generar nuevas oportunidades de desarrollo. Según señaló, este segmento permite dinamizar economías locales, promover destinos menos tradicionales y poner en valor el patrimonio material e inmaterial, tanto histórico como cultural. La ministra remarcó además que el interés internacional por los destinos vinculados a la fe se ha visto fortalecido recientemente por la elección del Papa León XIV, un acontecimiento que volvió a situar a Perú en el centro de la atención global y que incrementa el potencial de atracción de peregrinos y visitantes motivados por razones espirituales.

La incorporación a la Red Mundial de Turismo Religioso abre para Perú un espacio de cooperación internacional que facilita el intercambio de experiencias, el acceso a buenas prácticas y el desarrollo de proyectos conjuntos con otros países. Este marco de trabajo permitirá avanzar en el diseño de productos turísticos especializados, el fortalecimiento de rutas de peregrinación, la mejora en la gestión de flujos turísticos y el impulso a iniciativas de formación e investigación vinculadas al turismo religioso.

Desde la Red, su directora general, Pilar Valdés, valoró la incorporación de Perú como una oportunidad significativa tanto para la organización como para el país. En su intervención, destacó la proyección internacional que genera el legado del Papa León XIV y la riqueza de las expresiones espirituales andinas, que combinan tradiciones ancestrales, cosmovisión y prácticas culturales profundamente arraigadas. Según Valdés, estas manifestaciones despiertan un interés creciente entre viajeros que buscan experiencias auténticas, con contenido cultural y sentido histórico.

Valdés también subrayó el rol desempeñado por la Cámara Nacional de Turismo de Perú, cuyo acompañamiento institucional resultó clave para concretar la adhesión, así como el trabajo técnico sostenido de PromPerú. Este esfuerzo conjunto refleja una articulación público-privada orientada a consolidar el turismo religioso como un eje complementario dentro de la estrategia turística nacional, sin perder de vista los criterios de sostenibilidad y respeto por las comunidades locales.

Con esta incorporación, Perú refuerza su imagen como un destino diverso y plural, capaz de ofrecer experiencias que integran espiritualidad, patrimonio, naturaleza y vida comunitaria. La pertenencia a la Red Mundial de Turismo Religioso permitirá además participar en campañas de promoción conjunta, foros internacionales y espacios de diálogo que contribuyen a posicionar al turismo como una herramienta de desarrollo sostenible y cohesión social.

La adhesión a la Red no solo implica un reconocimiento al valor del legado religioso y espiritual del país, sino que marca el inicio de una nueva etapa de cooperación internacional y fortalecimiento institucional. En un contexto global donde los viajeros buscan propuestas con identidad y significado, Perú apuesta a consolidar un turismo religioso responsable, alineado con las tendencias internacionales y con una visión de largo plazo.