Internacionales

Internacionales

China consolida su crecimiento como potencia turística global

El país asiático proyecta duplicar el valor de su industria turística en una década, impulsado por inversiones, conectividad, tecnología y mayor apertura internacional.


China avanza con firmeza en su objetivo de consolidarse como uno de los grandes protagonistas del turismo mundial. Impulsado por una combinación de crecimiento económico, inversiones en infraestructura, modernización tecnológica y políticas orientadas a facilitar los viajes, el país se posiciona como uno de los mercados turísticos con mejores perspectivas para la próxima década.

Los indicadores más recientes muestran un sector en plena expansión. Durante 2025, la industria de los viajes y el turismo generó una contribución económica cercana a los 1,8 billones de dólares, tras registrar un crecimiento anual del 9,9%. El desempeño supera ampliamente el promedio mundial y confirma el papel de China como uno de los principales motores del turismo en la región Asia-Pacífico, considerada actualmente una de las zonas más dinámicas para la actividad.

Las previsiones para los próximos años mantienen una tendencia positiva. Las estimaciones indican que el valor económico del sector podría alcanzar los 3,5 billones de dólares en 2036, prácticamente el doble de su dimensión actual. Además, se espera que la actividad turística crezca a un ritmo promedio del 6,5% anual durante la próxima década, consolidando su relevancia dentro de la economía nacional.

Uno de los factores que explica este avance es el crecimiento sostenido del turismo receptivo. Durante 2025, China recibió más de 68 millones de visitantes internacionales, cifra que representó un aumento del 15,5% respecto del año anterior. El incremento fue significativamente superior al promedio registrado a nivel global y refleja una creciente capacidad del país para atraer viajeros provenientes de diferentes mercados.

La recuperación también se observa en los ingresos generados por los visitantes extranjeros. El gasto turístico internacional alcanzó los 135.000 millones de dólares, superando los niveles previos a la pandemia. Para el sector, este dato confirma la recuperación de la demanda y evidencia el interés de los viajeros por explorar una oferta turística cada vez más amplia y diversificada.

Las políticas impulsadas por el gobierno han sido clave para este desempeño. En los últimos años, las autoridades ampliaron los programas de exención de visados y flexibilizaron los requisitos de ingreso para ciudadanos de más de 50 países. Estas medidas contribuyeron a facilitar los desplazamientos y a mejorar la competitividad del destino frente a otros mercados internacionales.

La conectividad también ocupa un lugar central en la estrategia de desarrollo turístico. China ha destinado importantes recursos a la construcción y modernización de aeropuertos, estaciones ferroviarias y redes de trenes de alta velocidad. Estas inversiones permiten mejorar la movilidad interna y ampliar el acceso a regiones que hasta hace pocos años permanecían fuera de los principales circuitos turísticos.

Gracias a esta expansión de la infraestructura, nuevos destinos están ganando visibilidad dentro del mercado internacional. Regiones con una fuerte identidad cultural, atractivos naturales o patrimonio histórico encuentran ahora mayores oportunidades para integrarse a la oferta turística nacional y captar visitantes tanto locales como extranjeros.

Otro aspecto que distingue la evolución del sector es la incorporación de tecnología en la experiencia de viaje. Sistemas biométricos en los controles migratorios, plataformas digitales de pago y soluciones tecnológicas aplicadas al transporte y la atención al visitante forman parte de una estrategia orientada a simplificar los desplazamientos y mejorar los servicios.

El crecimiento turístico también tiene un fuerte impacto en el empleo. Actualmente, la actividad sostiene más de 84 millones de puestos de trabajo en China. Las proyecciones indican que esa cifra podría superar los 103 millones en 2036, consolidando al turismo como uno de los sectores con mayor capacidad para generar oportunidades laborales.

A la vez, el mercado emisor chino continúa recuperando protagonismo. Se espera que los viajes internacionales realizados por ciudadanos chinos sigan creciendo durante los próximos años, fortaleciendo la importancia de este segmento para numerosos destinos alrededor del mundo.

Con una demanda interna sólida, una creciente llegada de turistas extranjeros, inversiones sostenidas y una estrategia enfocada en mejorar la conectividad y la experiencia del viajero, China se encamina hacia una nueva etapa de liderazgo turístico. Los próximos años serán determinantes para confirmar un proceso que ya posiciona al país como uno de los actores más influyentes de la industria global de los viajes.