Turismo mundial alcanza impacto económico récord histórico
El WTTC confirmó que el sector aportó 11,7 billones de dólares al PIB global en 2025, consolidándose como uno de los principales motores de la economía mundial.
El turismo global cerró 2025 con un desempeño económico sin precedentes. Según el último informe del World Travel & Tourism Council (WTTC), la actividad turística generó un impacto total de 11,7 billones de dólares sobre el producto interno bruto (PIB) mundial, cifra que supera tanto los niveles prepandemia de 2019 como los registros de 2024. El crecimiento interanual fue del 6,7 por ciento y el sector representó aproximadamente el 10,3 por ciento de la economía global, reafirmando su rol estratégico en la recuperación y expansión económica internacional. El sólido resultado estuvo impulsado por una recuperación sostenida de los viajes internacionales y domésticos. Durante 2025, más de 1.500 millones de personas realizaron viajes fuera de sus países de residencia, lo que significó 80 millones de viajeros más que en el año anterior. En promedio, se registraron cerca de 219.000 llegadas internacionales diarias, un volumen que dinamizó la demanda de servicios turísticos y generó efectos multiplicadores en sectores clave como alojamiento, transporte, gastronomía, comercio, cultura y entretenimiento. El impacto del turismo también se reflejó de manera contundente en el mercado laboral. De acuerdo con el WTTC, uno de cada tres nuevos puestos de trabajo creados a nivel global en 2025 estuvo vinculado directa o indirectamente al sector turístico. La actividad volvió a posicionarse como una de las principales fuentes de generación de empleo, especialmente en economías con alta dependencia del turismo, fortaleciendo su papel social además de económico. En el análisis regional, Europa se consolidó como uno de los principales motores del crecimiento. El turismo aportó 2,9 billones de dólares a la economía europea, un 5,1 por ciento más que en 2024, con una contribución cercana al 10 por ciento del PIB regional. Estos números confirman el atractivo sostenido del continente como destino turístico y la relevancia del sector para las economías nacionales, tanto en países del Mediterráneo como en mercados urbanos y culturales del centro y norte de Europa. España volvió a destacarse dentro del escenario global. En 2025 superó los 96,5 millones de visitantes internacionales y el turismo representó alrededor del 16 por ciento de su PIB, además de generar más de 3,2 millones de empleos. Estas cifras consolidan al país como uno de los líderes mundiales del sector y reflejan la capacidad de su industria turística para sostener altos niveles de competitividad y resiliencia en un contexto internacional cambiante. No todas las economías, sin embargo, acompañaron la tendencia global. Estados Unidos registró una caída de 19.000 millones de dólares en el impacto económico generado por visitantes internacionales, principalmente por una reducción de llegadas desde Europa y Canadá. El WTTC atribuye este comportamiento a factores como políticas migratorias, costos de viaje y barreras operativas que afectan la competitividad del destino frente a otros mercados. En este contexto, uno de los anuncios más relevantes para el sector fue la decisión de trasladar la sede del WTTC de Londres a Madrid. Tras un proceso de evaluación que incluyó a varias ciudades internacionales, la capital española fue elegida por unanimidad por el comité operativo del organismo. El cambio permitirá reducir cerca de un 20 por ciento los costos operativos anuales, liberando recursos para investigación, innovación y promoción de políticas públicas favorables al turismo. Más allá de los récords alcanzados, el WTTC advierte que el sector enfrenta desafíos clave hacia el futuro. La agilización de los desplazamientos internacionales, la mejora de los procesos de visas y aeropuertos, y la consolidación de prácticas sostenibles serán determinantes para sostener el crecimiento. El equilibrio entre expansión económica, cuidado ambiental y bienestar de las comunidades receptoras aparece como el principal reto para el turismo global en los próximos años.
